Nicaragüense corriendo en el Maratón de la ciudad de Nueva York, 2017.
Humildad

Llegó descalza a los Estados Unidos y ahora tiene el mundo a sus pies.

Nora, mujer Nicaragüense que nunca se rindió.

Este artículo va dedicado a todos mis compatriotas Venezolanos, que se han visto obligados a salir del país de una manera poco usual, es decir en autobús hasta un cierto punto y luego llegar a alguna nación de destino en Sudamérica, caminando. (También para aquellos pocos que me han comentado que no se identifican con mis historias, porque todas han salido cómodamente en un avión).

El nombre del personaje de hoy no es de ninguna diosa griega a pesar de que el origen si lo es, representa a una mujer honorable, de corazón noble y leal, características que describen a plenitud mi entrevistada, estarán de acuerdo conmigo al terminar la lectura.

Nora, salió de Nicaragua su país natal en el 1997, la edad como buena mujer coqueta no la quiso compartir, pero eso no hace su testimonio menos importante, la motivación que tuvo para emigrar, como todas las personas que lo hacen, fue para buscar un futuro mejor, para hacer realidad sus anhelos, sueños y esperanzas.

Llegar a los Estados Unidos le tomó 2 meses, no poesía una visa de entrada por lo que irse como dicen en el argot ilegal, «mojada» era su única opción; de Nicaragua a Guatemala viajó en avión, luego de unos días se trasladó a Tecún Umán, municipio del departamento San Marcos, allí cruzó hacia México por el río Suchiate en balsa, tomo un autobús en el cual pasaría 11 días viajando, (con intervalos obviamente, en un recorrido que en avión le hubiera resultado solamente 2 horas),  pasando por Chiapas, Veracruz, hasta alcanzar  Tamaulipas, donde cruzaría la frontera para llegar a Brownsille – Texas, pero lo haría atravesando nuevamente otro río, Valle del Río Grande o Río Bravo (arriesgándose a todo; violación, usura e incluso muerte), la manera como los inmigrantes cruzan define a plenitud la palabra MOJADO, razón por la cual Nora pisó suelo norteamericano descalza.

La frontera entre Estados Unidos y México tiene el mayor número de cruces ilegales del mundo, con casi 12 millones en 2007, lo que supone cada año la muerte de un promedio de 250 migrantes de nacionalidad mexicana, y en orden decreciente centroamericanos, sudamericanos, caribeños y asiáticos.

Cuando finalmente creía haber superado todos los obstáculos, agentes de migración la detuvieron, tuvo 15 días recluida en un Centro de detención de Inmigración, no tenía a ningún familiar que pudiera ayudarla, además de no poseer los recursos para pagar una fianza, (oscila entre 1.000 y 5.000 $). Nora es una mujer de mucha fe, vino a saber que existía un capitán que ayudaba a los extranjeros, le escribió una carta presentándole su caso, el  milagro se hizo realidad al escuchar una mañana su nombre por el  megáfono, ESTABA LIBRE. (Hago énfasis en recordar que esta historia sucedió 20 años atrás, cuando las leyes de inmigración, eran distintas).

Visualización para el 2019
Tropezar no es malo, encariñarse con la piedra sí.

Realizó un sin fin de trabajos entre los cuales: cuidar niños, cuidar ancianos, pasear perros, limpiar casas, pero jamás olvido su anhelo principal, pero para materializarlo tenía que estar en regla en los Estados Unidos, así que decidió un día ir a informarse al organismo competente, cuál no sería su sorpresa que recibió la grata noticia de un especialista de inmigración, que su país había sido seleccionado para una amnistía. Pasaron algunos años entre trámites para legalizarse y el tiempo de residencia, para que finalmente se convirtiera en ciudadana legal, norteamericana, había logrado parte de su sueño, el tan ansiado pasaporte azul que te permite pasar por cualquier frontera del mundo sin que te hagan muchas preguntas.

Faltaba aún obtener la otra parte del sueño, así que se inscribió en un curso de enfermería y actualmente trabaja en el Medical Network of Whidbey Island.

Mujer sin duda luchadora, madre soltera que trabaja, estudia (porque a medida que logra sus objetivos, se propone nuevos) y que sin duda cree en sí misma.

Uno de esos retos, fue participar en el Maratón de la ciudad de Nueva York, en el año 2017, no llegó entre los primeros pero si terminó todo el recorrido. Orgullosamente Nicaragüense corrió ondeando la bandera en sus espaldas.

«La mayor enseñanza ha sido, la perseverancia, a sabiendas de que hay algo poderoso dentro y fuera del ser humano que nos puede ayudar», cuando le pregunté si tuviera en sus manos el poder de regresar el tiempo y cambiar algo, me respondió: «absolutamente nada, quizás reír más».

Le pedí recomendaciones para los nuevos migrantes y en palabras textuales esto fue lo que me contestó: «Yo soy espiritual, nunca nos olvidemos que todos somos UNO en el Universo y que todos lo podemos lograr, con gratitud».

Vino a mi mente una canción que refleja el mensaje que quiso transmitir y les copio una estrofa sin intención de convertir a nadie y respetando el credo de cada quien:

 ¿Sientes una carga grande de pesar?
¿Es tu cruz pesada para aguantar?
Ve tus bendiciones; cuenta y verás
cómo aflicciones nunca más tendrás.
 
Título: Cuenta tus bendiciones. Letra: Johnson Oatman. Música: Edwin O. Excell.
 
 
También me comentó que no lo piensa dos veces para ayudar a alguien, la vida ha sido bondadosa con ella así que no rompe ese ciclo. Les recomiendo leer otro artículo escrito anteriormente: Kristen comparte consejos.
La entrevistada de esa historia recomienda la película «Cadena de favores – Pay it foward» de Kevin Spacey.
 
La vida de Nora es una historia bastante interesante, de hecho me comentó su deseo de escribir un libro,  en el que piensa narrar  el momento que llegó al centro de detención y fueron lavados en grupos con chorros de manguera (tubo) como si fueran unos objetos, en fin transmití las cosas más relevantes, pero su biografía es  digna de novela.
 
Yo le agradezco públicamente el haberme permitido contar parte de su experiencia, en días en los que el ego no nos permite mostrarnos débiles.
 
Ya para finalizar, no me resta que desearles un excelente año 2019, tantos cafés en buena compañía, salud, que las visitas a la farmacia sean para cosméticos y no para medicinas, que sean amados, respetados, risas hasta llorar de alegría pero sobre todo:   ¡FE EN QUE PODEMOS LOGRAR TODO LO QUE NOS PROPONGAMOS!
  
Feliz año 2019

Suerte Saber utilizar efectivamente mis recursos para tener éxito.

3 thoughts on “Llegó descalza a los Estados Unidos y ahora tiene el mundo a sus pies.

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